Tras una perforación de tímpano estos son los 4 temas que con mayor frecuencia generan dudas.

Drenajes

Cuando la otitis se repite y se producen infecciones de repetición es probable que se produzca una perforación de tímpano, en casos como este, unos drenajes timpánicos son imprescindibles para evitar secuelas en los oí­dos ya que evitar las infecciones con medicación o lavados nasales no siempre es posible.

Volar y bucear

En ocasiones la perforación se produce por presión (barotrauma) al no poder compensar cambios de presión al volar o bucear.

Una de las preguntas más frecuentes en mi consulta es si es posible volar con el oído perforado. Si el oí­do ya está perforado, volar no empeorara la situación (el oído ya está roto) pero podrí­a molestar el otro. En estos casos lo que se recomienda es no sonarse la nariz  y evitar que entre agua en el oí­do.

También con frecuencia los pacientes preguntan tras una operación de reparación del tímpano (Miringoplastia), cuándo se puede volver a bucear y volar, lo recomendable es volver a bucear, nadar o volar, en un mes o dos.

Zumbidos

Sentir zumbidos cuando se ha producido una perforación de tímpano es normal y también lo es sentirlos tras la operación de reconstrucción del tímpano, la pregunta más frecuente es cuánto tardan en irse. Hay casos en los que tras un año de la operación el zumbido persiste y es totalmente normal.

Operación, Timpanoplastia o Miringoplastia.

Las preguntas que surgen con mayor frecuencia ante la operación de reconstrucción del tímpano son, en que consiste, si conlleva riesgos y cuándo realizarla.

Una miringoplastia o timpanollastia es una cirugía para corregir un desgarre de tímpano, consiste en colocar un injerto para cerrar el tímpano desgarrado o para reemplazar el tímpano, no tiene prácticamente riesgos, aunque a veces el injerto no coge.

Es recomendable realizarla cuando tras unos meses la perforación no se ha cerrado. En cuanto a la recuperación de la audición, dependerá del estado del oí­do interno.